Muchas veces asociamos nuestro estilo exclusivamente con la ropa y accesorios que llevamos puesta. Pero la realidad es otra.
Nuestro estilo personal va de la mano con nuestra personalidad, nuestros gustos, pasiones, fortalezas, forma de pensar, cultura, emociones… Nuestro estilo personal y la manera en que nos vestimos son un reflejo de quienes somos y cómo nos sentimos.
Es por eso, que cuando trabajamos en nuestro estilo personal, no solo debemos trabajar en lo físico, sino también en cómo estamos internamente, cómo nos sentimos.
Cuando no nos sentimos bien o nos sentimos inseguras, nuestro brillo interior se puede sentir debilitado, afectando distintos aspectos de nuestra vida como nuestra autoestima y amor propio.
Aquí te dejo 3 cosas que puedes poner en práctica para liberar tu brillo interior:
- Háblate en positivo. La palabra “NO” tiene mucho poder. Decir “No puedo”, “No soy capaz”, “yo no sé”, “soy inútil”, “es muy difícil para mí” constantemente puede tener un efecto negativo en nuestras emociones, y es una constante autocrítica que provoca mucha ansiedad.
- Resalta tus atributos más de lo que buscas ocultar tus imperfecciones. No solo con la ropa que te pones, sino con cómo te permites actuar, pensar, crear.
- Se autentica. Ámate y acéptate tal y como eres. Perfectamente imperfecta.
Nuestro brillo está en el interior, no en el exterior. Y por eso, para encontrar nuestra mejor versión y vestir con intención, debemos trabajar de adentro hacia afuera.
¡Atrévete a ser auténticamente tú!
With love,

